Sigo soñando con este niño, con miles de niños que sólo ven un horizonte gris, lleno de polvo, de miseria, niños de ojos viejos y arrugas prematuras a quienes se les arrebata el derecho de jugar, de reír, de aprender… a veces en mi sueño del mundo perfecto, se me cuelan estas pesadillas y despierto y siguen allí, junto a mi; intento que desaparezcan pero no lo hacen porque esto es real. Esto está pasando en el mundo, cada día, cada segundo, la situación de este pequeño es fruto del tremendo fraude que es esta sociedad; es nuestro deber moral acabar con ello; es nuestra obligación dar a los niños amor y cuidados, permitirles crecer y desarrollarse como niños, no como productos desechables y prescindibles.
Me horroriza esta imagen y lo que representa .
Fotografía de Eric Valli