Un niño de 11 años de edad descubrió los restos de un mamut en un estado de conservación excepcional, mientras paseaba con su hermano a orillas del río Yenisei, en el norte de Rusia. El descubrimiento, tuvo lugar en agosto cerca del Golfo de Yenisei, a la orilla del océano Ártico, en la península de Taimyr, donde el animal había sido hasta ahora preservado en el permafrost (capa del suelo permanentemente congelada), explicó Alexei Tikhonov, director del museo zoológico de San Petersburgo.
"Un niño de 11 años de edad, Jenia (Evgueni) Salinder, paseaba junto a su hermano en la orilla del Yenisei. Sintió un olor desagradable y vio algo que sobresalía: eran las patas del mamut", cuenta Tikhonov.