En Japón existe una frutería que tiene el honor de ser la más cara del mundo. Todos sabemos que para los occidentales los japoneses son extravagantes en ciertos gustos y preferencias, pero incluso en algo tan aparentemente simple como una frutería parece que van un poco más allá.
La frutería Sembikaya fue fundada en 1834 y es la frutería más antigua de Japón. En la actualidad es una cadena con 14 tiendas, la mayoría concentradas en el área de Tokio. Su tienda principal se encuentra en Nihonbashi Mitsui Tower.
Cuando se fundó este negocio no dejaba de ser una frutería más, sin embargo en 1960 el quinto presidente tomó las riendas del negocio y decidió dar un cambio radical al negocio. Puso su foco en la expansión de la red de tiendas y en abril de 1971 se construyó y abrió la tienda principal, que sigue siendo la tienda insignia en la actualidad.